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¡Deja de morderte las uñas! Este “inofensivo” hábito puede afectar a tus dientes

La onicofagia es el hábito de morderse las uñas y la piel de alrededor de ellas cuando se está ansioso o nervioso. Este hábito se convierte en manía cuando se vuelve incontrolable. En algún momento de nuestras vidas, todos lo hemos hecho alguna vez. Es un tic común en la niñez y la adolescencia. El problema aparece cuando dura meses e incluso años. Son muchos los casos de personas de edad adulta que mantienen esta mala costumbre tan poco elegante. Es entonces cuando tenemos que preocuparnos por ponerle freno.

Las causas por las que se adquiere este hábito son diversas. En ocasiones, se trata simplemente de costumbre o aburrimiento. Sin embargo, están más relacionadas con estados de ansiedad, estrés, nerviosismo o presiones. Para las personas que lo padecen, resulta muy complicado parar puesto que para ellas es un acto auto-calmante y de escape de su nerviosismo.

Caemos en el error de pensar que morderse las uñas es negativo por una cuestión puramente estéticas. Nuestras manos lucen desastrosas y no es estético ver a alguien mordérselas. Sin embargo, queremos darte una razón más para que dejes de hacerlo: puede ser malo para tu salud y para tus dientes.

Consecuencias

Este hábito aparentemente inofensivo puede llegar a provocar infecciones y deformaciones en la dentadura. Las consecuencias más comunes de morderse las uñas que se reflejan en nuestra boca son las siguientes:

  • El repiqueteo constante de un incisivo contra el otro desgasta los dientes y daña el esmalte.
  • Puesto que las uñas son duras, el morderlas provoca un exceso de estrés en los dientes que hace que se recorten o astillen. En el peor de los casos, se podría producir hasta una rotura.
  • Morderlas también causa estrés en las encías y el riesgo de que algún trozo entre en las encías.
  • Por muy limpias que intentemos mantenerlas, debajo de las uñas hay infinidad de bacterias que se transfieren a la boca al morderlas. Y de la boca, pasan al resto del cuerpo. Esto puede causar infecciones.

Cuando este hábito lo tienen aquellas personas que utilizan aparatos bucales, restauraciones o carillas, los riesgos de desarrollar complicaciones son aún más graves.

Como has podido comprobar, morderte las uñas hoy te puede salir muy caro mañana. Existen consejos y remedios para dejar de hacerlo, como utilizar esmalte de uñas de sabor amargo o alcohol, mascar chicle o mantener las manos ocupadas cuando sintamos estrés o nerviosismo. Si no quieres comprometer tu salud y tu sonrisa, deberías de retirar desde ya este hábito de tu día a día.

Si, por el contrario, sientes que tus dientes ya se han resentido, no dudes en contactar con nosotros para que nuestro equipo de dentistas en Cerdanyola encuentren la solución perfecta para ponerle fin a esta mala costumbre.

¡Nos vemos en el próximo post!